19 de agosto de 2017

Fallece Alfonso Azpiri, genial ilustrador de multitud de portadas de la 'edad de oro' del soft español

Ayer falleció Alfonso Azpiri Mejias a le edad de 70 años. El genial dibujante e ilustrador cuyos trabajos han quedado grabados en miles de adolescentes amantes de los ordenadores en los 80, gracias a que sus trabajos poblaron las portadas de muchos de los juegos de producción española que llegaron a las estanterías durante la llamada 'edad de oro del soft español'.


Triste noticia para amanecer, y es que en la noche de ayer un cáncer, según ha informado su editor a EFE, se ha llevado a uno de los dibujantes más conocidos en España y en el extranjero. No en vano, además de las portadas para videojuegos, Alfonso también tenía tras de si un buen número de personajes y cómics que alcanzaron fama mundial gracias a su particular estilo. Tuvimos oportunidad de verle por última vez en RetroMadrid 2017, evento al que acudió diligente para regocijo de sus seguidores, para firmar cajas de juegos, cómics, pósters o lo que se tercie. Alfonso no fallaba a las citas, y se dejaba querer dejándose la muñeca pluma en mano, firmando y dedicando durante horas en cada evento al que aparecía.
Alfonso no abandonaba casi nunca esas eternas gafas oscuras
Alfonso nació en Madrid en 1947, en el seno de una familia de músicos, lo que seguramente influyó en hacer explotar su vena artística. Y a pesar de aprender a tocar el piano, «se me han quedado los dedos como morcillas (risas)», nos comentó en una ocasión, «el lápiz te agarrota la mano y ya nada...», su verdadera pasión fue la de dibujar por afición hasta que pudo publicar en la revista Trinca sus primeras historietas con guiones de Carlos Buiza o Carlos Cidoncha. Precisamente con este último desarrolló la serie Lorna, posiblemente uno de sus personajes más conocidos, que se publicaba en la revista para adultos Cimoc y llegando a publicar posteriormente en otras revistas del ámbito adulto como Heavy Metal o Penthouse Comic. Otros personajes como el bueno de Mot, lograron no poca repercusión gracias a sus divertidas historietas guionizados por Nacho y que fueron publicadas en El Pequeño País: «Cuando comencé a trabajar en la revista Trinca tampoco pensé que era mi futuro. Era una colaboración pero luego se fue enredando la cosa y al final es lo que prácticamente más me gusta en éste mundo: dibujar», se sinceró el Maestro, como cariñosamente se le nombraba entre los aficionados.


Todos pudimos disfrutar de la extensa e imperecedera obra de Azpiri, cuyo pincel no era otra cosa que un caleidoscopio de piedras de colores que representaban las distintas manifestaciones de la fantasía, desde la ciencia ficción hasta la espada y brujería, dotando de sensualidad a cada dibujo y logrando que tales piedras de colores fueran inequívocamente reconocibles para los que las observamos. 
Una pérdida brutal que, sin embargo, no deja de sacarme una sonrisa al pensar que recibió numerosos homenajes en vida, y no me refiero a premios nacionales o exhibiciones en museos, sino homenajes más sencillos y personales que íbamos haciéndole todos y cada uno de los que pudimos conversar con él en algún evento. Ese calor y afecto lo sintió en vida, y es algo que, de alguna manera, palia mínimamente su partida. ¡Descanse en paz! Pedja.

Descansa en paz, Alfonso Azpiri , maestro de lo onírico. Los sueños que creaste para el niño que era seguirán vivos en mi y yo se los transmitiré a mi pequeña para que sueñe como yo lo he hecho. Poder disfrutar de tu arte, de tus comics e ilustraciones, siempre ha sido un placer; pero poder conocerte en persona fue un auténtico privilegio. 
Recuerdo la primera vez que te vi, siendo yo solo uno más de una larga cola de admiradores esperando una firma. Te pedí un dibujo bastante canalla, encima habiendo pasado tiempo ya de cumplido tu tiempo de estar allí sentado... enarcaste una ceja, me miraste, y no solo lo hiciste sino que me diste uno de los mejores momentos que recuerdo dándome conversación y hablándome de tu a tu... fue solo el primer dibujo, quien me hubiera dicho que años después iba a tener el placer de entrevistarte e incluso de hablar contigo para que nos hicieras la portada del número 8... 
Hace años, en una conferencia de RetroManiac les preguntaron a David y Sergio por sus ídolos, por aquellos a quien soñaban entrevistar y conocer... Y yo pensé que si me hubieran preguntado a mi podría responder feliz que yo había cumplido ese sueño, pues era conocerte a ti. Gracias por todo lo que nos has dado, contigo se va otro pedacito de mi infancia. Juanma.


Autor incansable, Alfonso también participó en producciones cinematográficas como en El Caballero del Dragón de Fernando Colomo, confeccionó carteles y, obviamente, fue uno de los principales portadistas en los 80 para videojuegos españoles, desde que a principios de los 80 comenzase a participar con Dinamic en la creación de las ilustraciones para las carátulas de juegos como Rocky o Ambu Simbel, aunque dejó su estampa para otras productoras como Topo y Opera en juegos tan recordados como fueran Titanic, Viaje al Centro de la Tierra o La Colmena. «Un día me llama un chaval por teléfono que se llama Pablo Ruiz», nos comentaba, «y me dice que era para hacer unas portadas de unos juegos. Le dije que sí, que se viniera para casa y así hablábamos del juego, y va y aparece un chaval de 18 años que era ya por entonces el director de Dinamic».

«Vengo de una época donde los chavales no teníamos más que los comics, y algunas películas... las que te dejaban ver. Pero teníamos el mundo del tebeo. ¿Por qué soy dibujante de comics? Pues la verdad es que no lo sé. Yo me levantaba y lo que me gustaba era contar historias. Dibujar y contar historietas»

Tras un parón tras el declive de estas productoras en los 90, su firma volvió a dejarse ver más asiduamente en videojuegos de porte clásico y neoretro gracias a trabajos como La corona Encantada de Relevo o incluso la portada de nuestro número 8, que luce una fantástica ilustración original de Selena, la comandante en persona del videojuego Phantis en todo su esplendor. La publicación de recopilatorios como el libro Spectrum de 2010, o las láminas Tape Covers, ayudarán sin duda a que su legado perdure para siempre.



Portadas para el recuerdo 

El artista madrileño sacaba lo mejor de los títulos de Dinamic, Topo, Opera... incluso influía en sus posteriores desarrollos gracias a las imaginativas secuencias que plasmaba en sus lienzos. Lorna o Selena son quizás dos de los personajes más representativos de aquella época, pero es imposible pasar por encima de títulos míticos como Abu Simbel y aquel aventurero brincando sobre unas amenazadoras patas de araña gigante; el todo terreno de Army Moves; o la sensualidad de la portada de Viaje al Centro de la Tierra. ¡Disfrutad!




Tuvimos la suerte de trabajar con Alfonso en el número 8 de nuestra revista, cuando accedió a dibujar la portada. Fue en un hotel en Torremolinos, aprovechando su visita a RetroMálaga, cuando junto a este fumador empedernido, y sin quitarse sus eternas gafas de cristales oscuros, debatimos sobre el pasado, el presente y el futuro, tanto de videojuegos como de sus cómics, la verdadera pasión de Alfonso. Montones de proyectos se agolpaban en su cabeza salpicados de anécdotas que tenían que ver sobre todo con la Comic Con de San Diego, sus viajes y la camaradería que existía con sus amigos Juan Giménez y Luis Royo. Casi se nos pasa la tarde hablando y ¡aún ni siquiera habíamos visto la portada terminada! Así era Alfonso en las distancias cortas: un apasionado de su trabajo que no paraba de maquinar y de buscar nuevas ideas a plasmar, funcionasen o no, como ocurrió con aquella última intentona de llevar a Lorna hasta la gran pantalla...

Esta ilustración se convirtió en portada de nuestro número 8

Sirva este pequeño texto como reconocimiento a su trabajo, a la influencia que tuvo en la chavalería de la época (y los no tan chavales), que han seguido con fervor su trabajo, gracias a un estilo particular y bastante único, repleto de sensualidad, erotismo y algo éxito, pero muy característico y personal. ¡Gracias por todo Alfonso! -«Gracias a ti, chato».

Lee nuestra entrevista completa con Alfonso Azpiri en el número 8 de RetroManiac

3 comentarios:

  1. Una pena la pérdida de este maestro de la ilustración.
    Te podía gustar más o menos su estilo pero una cosa está clara: era un artista como la copa de un pino. Su arte, tanto en comics como en portadas de videojuegos, hablaba por sí solo.

    Descansa en paz.

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  2. Descanse en paz que pena. Uno de los mejores y mejor persona.

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