20 de agosto de 2017

Impresiones con 'Rescuing Orc', el esperado estreno commodoriano de Reidrac

En RetroManiac hemos tenido la inmensa suerte de realizar funciones de betatesting del esperadísimo primer trabajo de Juan J. Martínez, aka Reidrac, para las máquinas de la casa americana. Atrás quedan meses de trabajo minucioso y de adaptación a la nueva plataforma por parte de Juan, cuyo lanzamiento es inminente y con las primeras copias físicas llegando ya a sus compradores. Estas son nuestras impresiones con Rescuing Orc.

Adaptarse a una nueva plataforma, máxime si cambiamos totalmente de 'tripas' y toca dominar un nuevo procesador, es una aventura en la que no cualquiera se mete. Con bastantes títulos a sus espaldas en diferentes plataformas, Reidrac tiene ya una sólida base de conocimientos útiles a la hora de crear videojuegos, independientemente de la plataforma sobre la que se trabaje, y esta base va a jugar un papel importante en lograr que un primer título como este Rescuing Orc tenga un buen nivel de calidad, a pesar de esa adaptación a lo nuevo.

Toda aventura tiene un comienzo...

Arrancamos la aventura y nos encontramos a los mandos de un bondadoso goblin, extrañado ante la ausencia de su gran amigo Orc, en un ambiente perfectamente reconocible: un bosque. En total, Rescuing Orc cuenta con cinco zonas diferenciadas, con sus correspondientes sets gráficos, enemigos y sus propias melodías. A Juan le gusta mimar los detalles y ha puesto sobre la mesa todo lo que se espera de un videojuego de calidad: historia, ambientación, un protagonista con el que empatizar y música. Arranca bien el experimento.

Busca los diferentes elementos que te permitan avanzar

Nos ponemos a los mandos de nuestro protagonista vía Joystick o -¡herejía Commodoriana!- teclado, y comprobamos como nuestro personaje se mueve por la pantalla a un ritmo adecuado al estilo de juego. Las animaciones son sencillas pero resultonas y, a lo largo de todo el juego, encontraremos algunos elementos animados más allá de enemigos y protagonista, como antorchas. La música es sencilla y, si bien no explota al máximo las posibilidades del prodigioso chip SID del ordenador, casa perfectamente con la ambientación del juego.

Olvidate del ambiente acogedor y sigue la aventura

Según vamos introduciendonos en el mundo de Rescuing Orc notamos como hay un hilo argumental que está siempre presente. Diferentes elementos van a recordarnos qué estamos haciendo y dónde estamos, con carteles repartidos en diferentes pantallas -¡con alguna que otra pista!- y diálogos entre nuestro protagonista y algún que otro NPC esparcidos por el mapeado. Hablando de mapeado, estamos ante una aventura arcade con toques de plataformeo de pantalla estática. Aquí quizás decepcionará a algún aficionado a la plataforma, famosa por sus vertiginosos scrolles de pantalla, pero, en nuestra opinión, la fórmula elegida no afea para nada al conjunto, siendo bastante disfrutable.


Esa vida extra hay que ganársela

El diseño de niveles de Rescuing Orc bebe de una obra anterior del propio Reidrac: Golden Tail. En ese sentido, se aprecia un trabajo continuista con lo visto en el juego de Amstrad CPC, con la correspondiente evolución generada por la experiencia obtenida. El estilo gráfico también es similar, primando los sprites pequeños, con una buena variedad de enemigos que van cambiando según la zona por la que nos movemos. Al respecto de los enemigos, la variedad no sólo incluye diferentes diseños sino que Juan, buscando poner las cosas un poco más dificiles a los jugadores, ha dotado de diferentes patrones de movimiento, comportamientos bajo ataque y resistencia a los enemigos. En los primeros encontronazos vamos a dejarnos más de una vida sin entender qué ha pasado, hasta entender cada uno de ellos.

¡Gracias, goblin, pero nuestro orco está en otro castillo!

Rescuing Orc es un juego en el que se avanza linealmente en el sentido de los diferentes ambientes. Es decir, para poder avanzar en la aventura tenemos que ir superando las diferentes ambientaciones en orden, pero las pantallas dentro de cada uno de los ambientes son harina de otro costal. Al principio se avanza también de manera lineal, siguiendo un camino claro, pero según vamos profundizando en nuestra aventura vamos a encontrarnos con algún que otro atisbo de exploración, caminos sin salida aparente y juegos de interruptores y llaves que tenemos que recoger y activar para poder desbloquear nuevas zonas. Sin llegar al extremo de necesitar un mapa, Rescuing Orc pone las cosas un poco más difíciles que la típica aventura lineal.

Ese botón es clave para avanzar

Hablando de avanzar por las diferentes pantallas, el plataformeo en Rescuing Orc es relativamente exigente, con saltos que rozan la precisión al píxel para poder salvar obstáculos con éxito. Reidrac ha combinado con inteligencia este tipo de saltos con la IA de algunos enemigos en algunos ambientes, obligándonos a realizar combinaciones de ataque y huida bastante exigentes si queremos conservar la vida. Salvando esas situaciones un pelín extremas, y no muy abundantes en el juego, Rescuing Orc invita al juego pausado, a avanzar y colocarnos con tranquilidad en los bordes de las plataformas antes de atacar cada salto. La inmensa mayoría de pantallas nos van a permitir ponernos en algún punto donde los enemigos no puedan alcanzarnos y pensar, en caso de necesitarlo.

Benditas ramas de los arboles...

Rescuing Orc no es un juego para terminarse en la primera sentada. No dudamos que los jugadores más expertos podrán solventar la aventura sin complicaciones; la abundancia de vidas extra repartidas a lo largo del mapeado ayuda a la consecución de nuestro objetivo. No obstante, hay zonas del juego bastante exigentes, sobre todo en los primeros compases, antes de acostumbrarnos a los diferentes comportamientos de los enemigos. Algún ambiente es más sencillo que otro, pero hay un par de ellos que nos pondrán a prueba. No hablemos ya del jefe final del juego, al que más nos vale llegar con un buen surtido de vidas con las que enfrentarnos a él.

"No alimentas a las slimes". Sobre todo con tu persona...

En resumen,  la experiencia con Rescuing Orc ha sido más que satisfactoria. El juego está lejos de explotar la bestia que es el Commodore 64 y, aún así, es una aventura muy entretenida, que da ganas de jugar una y otra vez hasta dar con el paradero de nuestro amigo Orc. Divertido, cuidado y absorbente, Reidrac no podría haber tenido un mejor debut en la plataforma.


Descarga gratuitamente Rescuing Orc de la página web de Reidrac el próximo 23 de agosto
Edición física disponible en la web de PolyPlay

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